29 ene. 2015

Mi vecina cotilla (1)

Piso nuevo, vecinos nuevos.


En mi anterior piso, a pesar de estar allí tres años (¿o fueron cuatro?) no llegué a conocer ni a la mitad de los vecinos del bloque. De hecho, no conocí ni a algunos de mi mismo rellano... Pero bueno, como era un piso de alquiler, tampoco me preocupaba en demasía. Pero ahora que tengo uno propio en el que estaré presumiblemente muchos años, estoy más intrigado por saber con quién comparto escalera.


Durante el verano pasado, en una de mis múltiples visitas a mi señora (aka. la empleada del banco que es dueño de mi piso durante los próximos 30 años), ella me preguntó si ya había visto a alguno de los vecinos. Y resultaba que sí, que en uno de los viajes de la mudanza eterna me crucé con mi vecino de la puerta de al lado (somos 4 vecinos en mi rellano). Resultó ser un señor mayor (vamos, viejuno), que me dijo que estaba con su señora en el pueblo y que por tanto estaría poco por allí. Pues bien, al contarle eso a la del banco, me dijo que le sonaba que era un señor que se había casado con una brasileña más joven que él. Vamos, que aparte de creer que el viejuno era un pillín, ya pensaba yo que vería por la mirilla (casualmente, nunca adrede, que yo no soy cotilla, sólo me informo) a una brasileña maciza de pechos turgentes...


Pero no. Resulta que un día, ya viviendo en el piso, me cruzo en el ascensor con el viejuno y su señora, que resultó ser una típica viejuna teñida de rubio con el pelo gordo y accionista de laca Nelly. Vamos, una viejuna estándar.


Viejuna que en un milisegundo me hizo un interrogatorio que ríete tú de los del CSI. Y en otro milisegundo me hizo un resumen de lo suyo (sus nombres, del pueblo que eran, que su nieto también se llama Driver, y varias cosas más que no recuerdo). La típica vieja cotilla que arruinó mis fantasías de ir a pedir sal a una brasileña maciza.


6 comentarios:

  1. Está claro dónde entrena el MOSAD a sus agentes, ¿no? En cualquier portal de este santo país.

    Un saludo.

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    1. Y tanto, no hay como preguntar a las viejunas.

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  2. El edificio que pronto abandonaré es enorme así que nadie sabe casi nada de nadie y como me voy a mudar a un edificio más pequeño me da miedo que al haber menos variedad mis nuevos vecinos se aburran mucho y se metan donde no les llaman. Ya veré cuando llegue el momento...

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    1. Si el mío es grande también, pero es lo que tiene compartir rellano.

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  3. Uy, lo de la imaginación con las brasileñas debe ser algo recurrente... a mí también me dio por pensar que mi vecino de arriba estaba arrejuntado con una brasileña. Tan convencido estaba de que alguien (muy probablemente la portera) me lo había dicho que una vez que subí por tema de una humedad en el techo, anduve fijándome por si veía fotos de la brasileira... (Ya, momento desliz/cotilla). Y claro, ni brasileña, ni polaca... todo indica que es español...

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    1. Si la del banco debió firmarle una hipoteca a un señor casado con una brasileña, pero ése no es mi vecino, por desgracia :-(

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Dime arrrrrgooooo