24 mar. 2014

Guía para sobrevivir en Alemania (6)

Tras mi última visita, me di cuenta de que en mis mariconsejos había olvidado algunas cosas, ¡y eso no puede ser!


21. Justo en el mariconsejo 20 te hablaba de la forma de pagar, pero olvidé decirte una cosa: el camarero o la camarera siempre te preguntará "zusammen oder getrennt?", que es "¿junto o separado?", y es que allí son tan cuadriculados que eso de poner bote no se estila, así que si uno ha tomado una cerveza más cara que otro, pagarán cada uno lo suyo, y tan amigos. Así que están acostumbrados a hacer cuentas separadas. Pero bueno, nosotros seguíamos diciendo que "junto" y ya hacíamos cuentas aparte...

22. Si vas a comprar al súper, aparte de no tener cestas con ruedas (bendito Mercabrona), y en algunos ni siquiera tener ningún tipo de cestas, tú dirás: ¿y dónde coño peso yo ahora la fruta? Pues en ningún sitio. El propio lector de código de barras de la caja es una báscula. Ojiplático me quedé cuando lo vi. (Menos mal que iba con alguien que vivía allí, y no quedé de cateta total).

23. Ya te dije en el mariconsejo 14 que la bebida es algo diferente, y que a muchas cosas les echan gas, pero olvidé decirte que, si pides agua, por defecto viene con gas (eso es así en Alemania y en muchos otros sitios europeos, aviso). Lo que flipé es que pedí un botellín de agua sin gas en un bar y no tenían; me tuvieron que dar un vaso de agua del grifo.

24. Si desayunas en el hotel/pensión/sauna donde duermas, en muchas ocasiones te encontrarás en tu mesa con un termo de café y una jarrita muy pequeña con leche. "¡Qué roñosos son aquí con la leche!", pensaba yo. ¡¡¡MEEEEC!!! ¡ERROR! No es leche, es nata (Sahne, dicen allí), así que ten cuidado o te pondrás gorda como una vaca a poco que te descuides y eches nata a cascoporro como si fuera leche (eso te pasa por no preguntar, so pava).

25. Os conté mi pequeña aventura al cruzar un paso de peatones en rojo, pero olvidé también deciros (¿pero dónde tengo yo la cabeza? ¡Si os he contado todo a medias!) que allí el semáforo de peatones va directo de verde a rojo, sin parpadear como aquí. Vamos, que estés ágil, porque el de coches tarda un poco en abrirse pero no demasiado. Son pacientes y no te suelen pitar, pero date aire.

¿Pero estás seguro del todo de que no quieres una cerveza?

4 comentarios:

  1. Jejejeje... son buenos consejos, aunque lo del peso de la fruta que te hacen en caja lo ves en el Lidl.

    Un abrazo chiquitín.

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    1. Si yo aquí había visto que a veces junto a la caja hay una báscula, pero no que el propio lector fuera la báscula. Es lo que tiene no comprar en el Lidl, ¡que me queda lejos!

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  2. Aquí no siempre es “cool” pedir agua para beber (a pesar de ser saludable) aquí, en los centro comerciales los cochecitos son indispensables. Y cruzar las calles en lima es un deporte de aventura extrema , no siempre se llega al otro extremo jejeeje es que lo conductores son unos salvajes. Me has hecho reir! Muy buena entrada!

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    1. Me alegro de que te haya gustado ;)

      En algunas ciudades de aquí también es una pequeña aventura cruzar.

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